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Antecedentes: Recientes casos sugieren déficit neurológico periférico
después de la administración de anestésicos locales
en el espacio peridural y subaracnoideo.
Métodos: para describir su evolución
y evaluar los posibles factores de riesgo de dichos efectos indeseables,
se estudiaron 21 casos en donde se presentó algún tipo de
déficit neurológico.
Resultados: los reportes relacionaban la
administración subaracnoidea de: lidocaína hiperbárica
(n=9), bupivacaína simple (n=4), bupivacaína hiperbárica
(n=2), bupivacaína con epinefrina (n=1) y mepivacaína (n=1);
y la administración epidural de: bupivacaína simple (n=2)
y mepivacaína (n=2). Dolor en extremidades inferiores se reportó
en 12 pacientes (57%) y parestesias/hiperestesias en 11 (52%). Siete pacientes
(33%) reportaron dolor en la parte inferior de la espalda o dolor abdominal
de T9 hacia abajo. Se encontró incontinencia urinaria en 3 casos,
incontinencia fecal en 2, y disfunción eréctil, insensibilidad
a vejiga llena y paresis de músculos cuadriceps cada uno en un
sólo caso.Clínicamente se distinguieron dos grupos. Un grupo
en el que la afección neurológico desapareció por
completo en el transcurso de 2 semanas, y otro grupo en el que dicha neuropatía
continuó de 1 mes hasta 4 años después. En el grupo
en donde la afección neurológica fue reversible, ninguno
de ellos había presentado déficit motor, mientras que en
el grupo donde los síntomas de déficit neurológico
persistieron desde 1 mes hasta 4 años el 50% de ellos había
presentado paresia motora. Los posibles factores de riesgo incluyen: una
enfermedad neurológica periférica ya existente y el uso
de otros fármacos potencialmente neurotóxicos.
Conclusiones: la base de datos de este estudio
no contiene información completa de cada uno de los casos estudiados,
y la causalidad entre administración epidural o subaracnoidea de
anestésicos y disfunción neurológica todavía
es incierta. El incremento en este tipo de casos reportados después
de administración subaracnoidea de lidocaína al 5% (50 mg/ml)
a través de agujas espinales muy finas y con punta de lápiz,
hacen pensar que la concentración de este anestésico (5%)
y su administración rápida hacia el líquido cefalorraquídeo
podrían ser los causantes de estas patologías.
Acta
Anaesthesiol Scand 1997 Abril;41(4):453-460. Pleym
H, Spigset O. Departamento de Anestesiología, Hospital Universitario
de Norrland, Umea, Suecia. |