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Laparoscopía
Los Primeros Intentos
Trabajo original y propiedad de: Grzegorz S. Litynski
Traducción por: Dr.
Luis Higgins
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| La brecha
tradicional entre cirujanos e internistas que existía hace cien años era
mucho mayor que en la actualidad. A principios del siglo XX, ninguno de
ambos grupos de especialistas se encontraba dispuesto al intercambio académico.
A este respecto, los dos pioneros de la laparoscopía, Georg Kelling (1866-1945),
cirujano alemán de Dresden y Hans Christian Jacobaeus (1879-1937), un
médico internista de Estocolmo, Suecia, fueron interesantes excepciones. |
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Georg
Kelling y la celioscopía (1901). Aunque Kelling se consideraba
a sí mismo como cirujano, él invirtió mucha energía y tiempo para desarrollar
métodos de tratamiento no quirúrgicos o “de invasión mínima”. Realizó
cientos de experimentos en cadáveres y animales, midiendo la capacidad
gástrica. En 1890, Kelling (en contra del escepticismo de sus propios
colegas) diseñó un esofagoscopio, combinando un tubo rígido proximal con
un sistema óptico flexible y distal, diseñado previamente por Nitze (1). |
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| Georg
Kelling pasó el verano de 1898 en Breslau, Polonia, en la Clínica Quirúrgica
Real bajo la tutoría de Mikulicz, famoso cirujano e inventor del esofagoscopio
y gastroscopio clínicos. Ahí, Kelling, tuvo la oportunidad de refinar
y mejorar sus técnicas endoscópicas, y también realizó varios exámenes
usando su propio sistema de tubo endoscopio semiflexible. Kelling también
trabajo junto a el cirujano checoeslovaco Vitezlav Chlumsky (1867-1943)
en Breslau. Ambos practicaron insuflaciones gastrointestinales de alta
presión para examinar la eficacia de las gastroenteroanastomosis, procedimiento
después perfeccionado por Mikulicz. Estos estudios demostraron que las
enteroanastomosis entre el estómago y el intestino delgado podían resistir
elevadas presiones intraluminales. |
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| Años
después G. Kelling enfocó su atención a las hemorragias gastrointestinales
dentro de la cavidad abdominal, las cuales eran fatales para la mayoría
de los pacientes en aquellos días. Las gastroenterorragias eran particularmente
muy peligrosas, y no siempre se manifestaban por hematemesis o melena.
El único método disponible para establecer el diagnóstico de estas hemorragias
internas era por medio de la laparotomía exploradora; sin embargo, como
Kelling observó, el abrir el abdomen de los pacientes podría empeorar
su estado. Para detener este sangrado intra-abdominal, Kelling propuso
un tratamiento no quirúrgico: la insuflación de gas intraperitoneal a
alta presión, técnica que él llamó “lufttamponade” (tamponale aéreo)(2). |
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En 1901,
Kelling basándose en sus estudios de hiperinflación peritoneal
calculó que una presión intraabdominal de 50 mmHg podía detener
el sangrado. Kelling realizó numerosos experimentos en perros
vivos, produciendo insuflaciones de hasta 100 mmHg; 2 de sus
20 perros murieron directamente por esta alta presión intraabdominal.
Por aquellos
días la patofisiología del neumoperitoneo era desconocida y
Kelling proclamó a su procedimiento como totalmente inocuo(2).
G. Kelling
también quiso observar el efecto de la insuflación de la cavidad
abdominal en los órganos abdominales. “Me pregunté a mí mismo
¿cómo reaccionan los órganos a la introducción de aire?; para
encontrar la respuesta idee un método introduciendo un endoscopio
en una cavidad abdominal cerrada (celioscopía)”(2). Para visualizar
los efectos del “lufttamponade” a altas presiones en los órganos
intraabdominales, Kelling introdujo el cistoscopio de Nitze
directamente a través de la pared abdominal. Lo que Kelling
observó fue que los órganos se tornaban pálidos y disminuían
su tamaño.
Georg Kelling
continuó con su trabajo en la insuflación gástrica, pero no
regresó con sus celioscopías y no publicó nada en relación al
“lufttamponade” o la endoscopía de una cavidad abdominal cerrada
(3). Se infiere que, la Celioscopía de Kelling fue creada como
un método adicional para poder ver los efectos del “lufttamponade”
en los órganos intraabdominales, y no como técnica endoscópica
per se.
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Hans
Christian Jacobaeus y la laparotoracoscopía (1910).
Desconociendo el trabajo previo de G. Kelling, Hans Christian Jacobaeus
(1879-1937), un médico internista sueco, reportó sus experiencias con
la técnica de laparotoracoscopía en humanos en 1910. Desafortunadamente,
hay muy poco detalle informativo de sus experiencias iniciales con la
endoscopía abdominal. Sabemos que antes de iniciar su trabajo con las
toracoscopías, él ya conocía el neumotórax artificial y el tratamiento
de la peritonitis tuberculosa con neumoperitoneo. |
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Jacobaeus
tituló su primer trabajo sobre endoscopía abdominal “En Relación a la
Posibilidad de Aplicar el Cistoscopio en el Examen de las Cavidades Serosas”
(4). Este internista sueco evacuó líquido de ascitis y creó el neumoperitoneo
usando un trócar con una válvula unidireccional. La primera experiencia
de Jacobaeus con este procedimiento fue básicamente restringido a pacientes
con ascitis (17 pacientes); él sólo examinó por laparoscopía a 2 pacientes
sin ascitis. Describió sus hallazgos y recalcó sus múltiples aplicaciones.
“Es muy significativo” escribió “que será posible investigar la porción
anterior y superior del hígado”. El percibió que el estómago era difícil
de alcanzar por vía laparoscópica, ya que él no fue capaz -anotó-, “hacer
alguna observación significativa”(4). |
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| A pesar
de las limitaciones, Jacobaeus estaba muy entusiasta con el método laparoscópico.
Publicó artículos en alemán, francés y sueco, y presentó un trabajo sobre
el mismo en una conferencia en Londres. Un factor muy importante en el
desarrollo de la laparotoracoscopía fue un viaje que Jacobaeus hizo a
Hamburgo en enero de 1912, dónde él presentó su invento a Ludolph Brauer
en el Hospital de Eppendorfer. Brauer fue una persona que influyó mucho
en el mundo médico, fue profesor universitario y editor de la Revista
Médica Alemana. Aquellos días, Brauer se preparaba para el Segundo Congreso
Internacional sobre Tuberculosis, y estaba muy interesado en provocar
el neumotórax artificial como tratamiento de la tuberculosis(5). Debido
a la influencia de Brauer, Jacobaeus realizó un gran trabajo sobre laparotoracoscopía
(170 páginas) el cual fue publicado unos pocos meses después. |
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| En una
monografía en 1912, Jacobaeus dio una descripción exacta de las condiciones
de los pacientes en 97 laparoscopías desarrolladas entre 1910 y 1912 en
el hospital comunitario en Estocolmo(6). Jacobaeus también describió las
aplicaciones terapéuticas de la laparoscopía provocando el neumoperitoneo
correspondiente. “De acuerdo a los antiguos cirujanos” -escribió- “la
entrada de aire dentro de la cavidad peritoneal puede ejercer una influencia
favorable en la mejoría de las enfermedades”. En todos los casos, menos
uno, Jacobaeus observó un mejoramiento más rápido de los pacientes, y
concluyó “uno puede, en cualquier eventualidad, excluir un efecto lesivo
en la entrada de aire”; también se abstuvo de decidir qué pacientes se
beneficiarían de dicho procedimiento; su material estaba limitado. |
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| En 1912,
Jacobaeus diferenció la laparoscopía entre pacientes con y sin ascitis.
El vio la laparoscopía en los pacientes con ascitis como simple y no complicada.
La mayoría de estos últimos pacientes presentaban ascitis de aparición
aguda. La cantidad de líquido ascítico era menor de 3 litros en 4 de sus
casos; usualmente los pacientes presentaban un volumen de 8 a 10 litros
de ascitis, y en un caso hasta 23 litros. La cirugía fue mucho más difícil
en pacientes sin ascitis, Jacobaeus dijo “debido al riesgo de poder lesionar
con mayor probabilidad el tracto intestinal”. |
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| Jacobaeus también
aplicó el término de “Probelaparotomie oder Laparoskopie” (Laparotomía
Exploradora o Laparoscopía)(6). El discutió este tema con “varios colegas,
incluyendo cirujanos, y escuchó opiniones muy diferentes sobre ello”.
Como Jacobaeus anotó “El resultado de nuestra discusión es que se debe
individualizar siempre... Lo que juega el mayor papel es cuál método terapéutico
está uno más acostumbrado a realizar. Naturalmente, un cirujano siempre
tenderá a practicar una laparotomía exploradora mientras que el médico
internista con experiencia en laparoscopía preferirá esta última”. |
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Comentario
final. Georg Kelling vio poco futuro en la endoscopía de cavidad
abdominal. Por el otro lado, Jacobaeus fue un enérgico defensor de la
laparoscopía e hizo mucho para popularizar esta técnica. Por algunas razones,
la laparoscopía no se abrió camino en la práctica médica antes de la primera
guerra mundial. |
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Referencias
bibliográficas:
1.
Kelling G. Mitteilung zur Benutzung des Oesophagoscops. Allgemeine Medicinische
Central-Zeitung. 1896;65:73.
2. Kelling G. Die Tamponade der Bauchhöhle
mit Luft zur Stillung lebensgefährlicher Intestinalblutungen. Munch
Med Wochenschr. 901;48:1480-1483;1535-1538.
3. Kelling G. Untersuchungen ?ber die Spannungszustände
der Bauchwand, der Magen und der Darmwand. Zeitschr Biol. 1903;44:161-258.
4. Jacobaeus HC. Ueber die Möglichkeit
die Zystoskopie be Untersuchung seröser Höhlungen anzuwenden. Munch
Med Wochenschr. 910;57:2090-2092.
5. Brauer L. ?ber Laparo- und Thorakoskopie
von H.C. Jacobaeus, Privatdozent Stockholm. Geleitword. Beitr Klin Tuberk.
1912;25:I-II.
6. Jacobaeus HC. ?ber Laparo- und Thorakoskopie.
Beitr Klin Tuberk. 1912;25:185-354.
7. Litynski GS. Highlights in the History
of Laparoscopy. Frankfurt/Main, Germany: Barbara Bernert Verlag, 1996.
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