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Caso
Clínico No.3 |
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| Enviado por anónimo,
el día 1º de octubre de 1998. |
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| Masculino de 3 años
de edad programado para reducción abierta y fijación interna
con clavos de Kirshnner, por fractura supracondílea de húmero
derecho. Sin antecedentes de importancia y a la exploración física
se encontró con y ligero soplo sistólico. Sus estudios de
laboratorio reportaron hemoglobina de 9.8 gr/dl y hematocrito de de 24.5%.
Peso de 15 kg. No se administró medicación preanestésica.
En quirófano se monitorizó con pulso-oximetría 96%,
FC 105 y trazo constante de ECG. Se inicia inducción por medio de
sistema Bain a base de mascarilla con 02 y N2O 50%, halotane a porcentajes
crecientes hasta 2%, a la pérdida del reflejo palpebral y pupilas
centrales, se intuba previa relajación muscular por medio de succinilcolina
15 mg y tubo endotraqueal de Rush sin globo, sin complicaciones. Se colocó
en posición prono (boca a bajo), protejiendo las partes susceptibles
de compresión. Durante el transoperatorio cursó con incrementos
en su FC paulatina hasta picos de 150 por min. manejando el dial del porcentaje
de halotane entre 1,5 y 2%, persistiendo la taquicardia. La intervención
duró 1 hora 15 min. Al momento de disminuir el halotane paulatinamente
hasta 0.8 para iniciar emersión, presenta bradicardia severa hasta
25 contracciones por min. se descontinúa en este momento el halotano
y N2O, aumentando el O2 hasta 5 lts. La pulso-oximetría empezó
a disminuir la saturación de O2 y el trazo ECG mostraba bradicardia
severa con complejos disminuídos, a la aucultación por medio
de estetoscopio no se lograba escuchar actividad cardiaca por lo que de
inmediato se administró 500 mcg de atropina y se inicia RCP durante
10 min., se aumentó O2 hasta 10 lts por min. continuando con la misma
bradicardia, posterior a ello, se incrementó la FC hasta 200 por
min, y además con apoyo del servicio de pediatría se instituyó
manejo antiedema cerebral a base de hiperventilación, bicarbonato
de sodio 1 mEq/kg, dexametazona 16 mg, difenilhidantoína 250 mg y
manitol con dosis de impregnación de 1 gr, y digital 150 mcg, logrando
disminuir la FC hasta 170. La pupilas se encontraban midriáticas
a un 50%; a los 35 min del evento inició con ventilación irregular
hasta tornarse regular; al tomar su temperatura mantenía 39.8 grados
centígrados, y contracción persistente de maseteros, pero
sin recuperar actividad motora y sensitiva, Se pide apoyo a tercer nivel
de atención en la ciudad de Guadalajara, su temperatura persistía
y se incrementaba, al momento del envío ya presentaba miosis y su
ventilación era regular. Al llegar a Guadalajara, 2 hrs después,
según reporte fué recibido y su temperatura que le fué
tomada fué de 40 grados centígrados. Se desconoce el manejo
que se le dió en esa Ciudad. El niño fallece 11 hrs después. |
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Los
comentarios al caso anterior fueron los siguientes: |
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| Comentario
1. 1º oct 98, Dr. Ernesto Maldonado Carreño,
Celaya, Guanajuato, México. Indudablemente
estamos ante un caso de hipertermia maligna, en el cual, por enésima
vez se comprueba el efecto detonante de la asociación succinilcolina
y halotane, por una parte, y la carencia de dantrolene por otra. En forma
reiterada hemos alentado la intubación endotraqueal sin relajante
muscular en el paciente pediátrico o bien emplear un relajante muscular
no despolarizante. Reciba un afectuoso saludo. |
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| Comentario
2. 5 oct 98, Dr. Alberto Sánchez, Hospital
Británico, Montevideo, Uruguay.
Nos encontramos ante otro caso de hipertermia maligna, afortunadamente no
muy frecuente en nuestro país. Creemos en la insistencia de tres
puntos: Por un lado, el contar con mayor monitorización como la capnografía
y la temperatura corporal hubiera podido ser diagnosticado precozmente,
por otro lado la asociación de succinilcolina y halotano, y en tercer
lugar el no contar con dantroleno. |
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| Comentario
3. 8 oct 98, Dr. Mauricio Pérez H. Hosp.
Gral. del Tigre, Cd. El Tigre, Edo. Anzoategui, Venezuela.
Lamento el desenlace de el paciente, quien pienso presentó un cuadro
de hipertermia maligna. En realidad sería interesante conocer el
resultado de la autopsia. Llama la atención, lo desafortunado de
que el caso se haya presentado al momento final de la intervención
y no desde el principio como es lo típico. Este tipo de experiencias
nos llaman a reflexión sobre el uso de la succinilcolina y a luchar
porque siempre contemos con monitorización de capnografía
y el dantroleno. |
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| Comentario
4. 8 oct 98,
Dr. Alberto Vázquez, Hosp. Gral. SSA, Cd. San José del
Cabo, Baja California Sur, México. Pudiera tratarse de un caso
de hipertermia maligna por supuesto, sin embargo los siguientes comentarios
a mí me llaman la atencion: Yo no sabía que existían
soplos sistolicos "ligeros" (?), paciente dicretamente anémico (?)
con soplo sistólico es igual a: ¡valoración cardiológica
pediátrica preoperatoria!, ¿que es urgente la cirugía?,
sí, ya lo sabemos, pero la valoración no tarda más
de 2 o 3 horas lo cual no cambia importantemente el pronóstico quirúrgico.
Si la frecuencia cardiaca estaba en 150 o más, ¿por qué
no se suspendió el oxido nitroso en principio y se cambió
a técnica endovenosa?, casi siempre los pacientes "avisan", pero
muchas veces no nos damos cuenta porque no pensamos en tal o cual padecimiento
-es humano-, ¿se tiene un trazo de electrocardiografía transoperatio?,
¿se puede demostrar que no había otra patología cardiaca?.
¿40 grados centígrados?, puede ser, sin embargo no es típico
de hipertermia maligna, ya que, por lo general siempre es mayor y es casi
imposible no detectarlo durante el transoperatorio si estás tocando
al paciente. En este caso investigaría la autopsia e intentaría
corroborar el resultado de la biopsia hepática para confirmar el
diagnóstico. No hay que quedarse con la duda, hay que investigar
y dormir tranquilos. |
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| Comentario
5. 22 oct 98, Dr. Pierre Clemenceau Valdivia,
Hosp. Angeles, Ciudad de México.
Posiblemente pueda tratarse de hiperpirexia maligna, sin embargo ya se puntualizó
que no se presentó desde el principio del procedimiento la hipertermia;
se recomienda monitorización de temperatura en todo paciente pediátrico,
además de que la capnografía es de mucha ayuda, también
es recomendada la capnografía como uno de los mecanismo de vigilancia
durante el transoperatorio. En el relato no encuentro en qué momento
se canalizó al paciente, ni el resumen de valoración preanestésica,
ni clasificación de riesgos. Tampoco veo si se administró
algún otro medicamento ni la vía de administración
de la atropina, recordemos que la dosis de esta es de 10-20 mcg/kg en el
paciente pediátrico, y también recordemos que la intoxicación
por atropina nos da taquicardia e hipertermia, dentro de otros signos y
síntomas. No recuerdo haber leído que el bicarbonato de sodio
es fármaco antiedema cerebral, pero en la literatura se refiere que
después de la hipotermia, la administración de barbitúricos
podrían auxiliarnos en el manejo del edema cerebral, al disminuir
el metabolismo de éste. Apoyo al Dr. Vázquez en investigar
los resultados de la autopsia, y que la mayoría de las veces el paciente
nos está avisando de que algo anda mal. |
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| Comentario
6. 3 nov 98, Dr. Nelson Fonseca, Hospital San
Vicente de Paul, Medellín, Colombia.
Indudablemente corresponde a un caso de hipertemia maligna desencadenada
por la combinación halothane-succinilcolina. Al respecto, de este
caso tengo varios comentarios: en la evaluación preanestésica
se documentó soplo cardiaco, definitivamente, la clínica manda,
es decir, que si el paciente estaba desde el punto de vista cardiovascular
asintomático y el soplo era de "ligero", posiblemente I ó
II/VI, no ameritaba ninguna valoración extra. No considero que la
intubación requiriera succinilcolina, un relajante que cada vez se
usa con menos frecuencia y, que incluso está prohibido por la FDA
para su uso en pediatría. Si era necesaria la rápida intubación
yo hubiera preferido brumuro de rocuronio. Definitivamente existen tres
situaciones en las cuales es mandatoria la capnografía: neuroanestesia,
cirugía laparoscópica y pediatría, especialmente cuando
se usan circuitos semiabiertos. Posiblemente se hubiera detectado tempranamente
la hipercapnia, que sumado a hipertemia y taquicardia inexplicable habría
llevado al pronto manejo de la hipertermia maligna. No sé como suceda
en su país, pero acá tenemos cadenas de llamado disponibles
las 24 horas del día en caso de esta complicación con el fin
de conseguir rápidamente el dantrolene que, por ser escaso es de
difícil consecución. Por su atención muchas gracias. |
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| Comentario
7. 4 nov 98, [quien
envía este caso clínico]. Agradezco infinitamente los
comentarios vertidos a este caso clínico, pero quisiera hacer una
ampliación del caso: Antecedentes, ninguno de importancia, se le
dió un RAQ de E-I, además no doy diagnóstico alguno,
sin ven el caso. Al Dr. Alberto Vázquez, le diré que hubo
valoración por pediatría el cual concluyó que el soplo
era fisiológico por la ligera anemia que presentaba, además
de que el N2O no es desencadenante de hipertermia maligna. Con respecto
al Dr. Pierre Clemenceau, la dosis inicial en la etapa aguda fué
de 200 mcg de atropina por via traqueal, a los 15 min, se adminintran 300
mcg, porque la primera dosis fué refractaria a la bradicardia y arritmias
que presentó, para ello ya estaba presentando hipertermia de 38 grados
antes de la primera dosis de atropina, por lo tanto no creo en la intoxicación
por atropina. La hipertermia se incrementó paulatinamente hasta una
hora después en que decidimos el traslado a tercer nivel, ya presentaba
39.8 grados. Dos horas después al recibirlo en la Cd. de Guadalajara,
su temperatura era arriba de 40 grados. El bicarbonato de sodio que se le
administró no fué precisamente como medida antiedema, sino
por las medidas contra acidosis metabólica. En Guadalajara aún
desconocemos el diagnóstico y tratamiento, en la SSA se realiza un
documento de envio llamado "referencia" por lo cual nos deben de contestar
con una "contrarreferencia", jamás recibimos ese documento a pesar
de que se ha solicitado, además para finalizar, no hubo necropsia,
lo cual nosotros somos los más interesados en ello para experiencia
Institucional y, además, personal. Otra cosa muy importante, revisando
los artículos de la MHAUS, uno de los parámetros de la hipertermia
maligna es que en ocasiones la hipertermia es un signo tardío. Yo
creo que esto sirva para que todos nosotros hagamos una revisión
importante de la hipertermia maligna y saber en un momento dado el inicio
de esta eventualidad, por fortuna no muy frecuente..... Reciban Saludos. |
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| Comentario
8. 5 nov 98, Dr. Enrique Acosta, Hosp. de Especialidades
Cardiovasculares, IMSS, Monterrey, Nuevo León, México.
Hasta no tener resultados del estudio histopatológico no se puede
descartar la hipertermia maligna. Sin embargo, hay varias cosas que llaman
la atención: se nos dice que todo el problema comenzó al disminuir
la concentración de halotano, pero evidentemente uno hace ésto
después de haber volteado al paciente boca arriba. ¿Qué
tal si fué una extubación accidental? Eso explicaría
la hipoxia-bradicardia, a diferencia de la hipertermia maligna en que es
más común la hipoxia-taquicardia. La contractura de maseteros
tampoco es rara en pacientes a los que se les administra anestesia inhalada
pura. Creo que al paciente no se le administraron narcóticos: eso
explicaría la alta concentración de halotano usada (hasta
2% y en N2O). He ahí otra probable causa de hipoxia: morder el tubo
endotraqueal hasta ocluir su luz. Si fue una extubación accidental,
es probable que las maniobras de compresión del tórax durante
la RCP hayan sido lo que permitía la ventilación del paciente.
Otra cosa, ¿quién puede decir qué tan "severa" es una
hipoxia "leve" en un paciente con soplo cardíaco de origen indeterminado,
y con anemia?. Por último, una dosis elevada de atropina también
puede desencadenar el síndrome neuroléptico maligno, en el
que también hay hipertermia. |
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| Comentario
9. dom 8 nov 98, Dr. Enrique Acosta, Hosp.
de Especialidades Cardiovasculares, IMSS, Monterrey, Nuevo León,
México. Desde luego que lamentamos
el desenlace de el paciente; he comentado éste caso con varios colegas
anestesiólogos, y debo decirle que ha sido motivo de gran polémica.
A pesar de que el diagnóstico diferencial primario sigue siendo la
hipertermia maligna, algunos no descartamos otras posibilidades. Espero
que no moleste si pedimos algunos datos complementarios del caso: 1.- ¿Hasta
cuánto se desaturó el paciente en la oximetría?, 2.-
¿Por qué usar la vía traqueal para la atropina? (suponemos
que para una cirugía de traumatologia se diponía de al menos
una buena vía venosa), 3.- La segunda dosis de atropina ¿tambien
fué vía traqueal?, 4.- ¿Hubo pérdidas sanguíneas
importantes, o se utilizó torniquete de presión para disminuír
sangrado?, 5.- ¿Se valoró la adecuada permeabilidad de la
vía aérea mediante auscultación de campos pulmonares?,
6.- La acidosis metabólica referida ¿fué un diagnóstico
clínico o de laboratorio?, 7.- ¿Se utilizaron medios físicos
para tratar de controlar la hipertermia?. Independientemente del diagnóstico
final (si es posible tenerlo) este tipo de discusiones son sumamente útiles
para todos, ya que nadie está exento de que le suceda lo mismo. Saludos. |
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| Comentarios
10. lun 9 nov 98, Dr. Eduardo Hernández
Bernal, Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, Ciudad
de México. Estoy de acuerdo con
el Dr. Vázquez y el Dr. Clemenceau, aún cuando no se debe
descartar la hipertermia maligna, en este caso creo no se presentó.
Por lo regular la presentación es más aguda y se alcanzan
cifras mucho más altas y alarmantes. En este paciente ¿no
sería mejor haberlo puesto en mejores condiciones?, (una cifra de
9.8 gr de Hb se encuentra en límites bajos para un niño de
esa edad). La posibilidad de una obstrucción o la salida del tubo
orotraqueal y la falta de monitoreo del CO2 al final de la espiración
hacen más difícil el diagnóstico. Me llama la atención
el que se aplicara atropina endotraqueal (¿es mucho más efectiva
que cuando se aplica IV?). ¿No se podría descartar una neumonitis
por aspiración?. Sigo pensando, y perdonen mi ignorancia al respecto,
que este no es un caso de hipertermia maligna. Saludos |
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| Comentario
11. 10 nov 98, Dr. Roberto Moreno, Hosp. Universitario
de Caracas, Venezuela. Reciban mis condolencias
por el infortunado desenlace del caso. Mi opinión no difiere de la
de la mayoría de los colegas que piensan como primera posibilidad
diagnóstica en hipertermia maligna y en la importancia del monitoreo
de la fracción espirada de CO2, la cual habría aumentado la
posibilidad del diagnóstico temprano. Quería, además,
hacer algún comentario sobre las medidas de protección cerebral
empleadas. No se ha podido demostrar el papel protector de la hidrocortisona
para la isquemia cerebral global. Además, la administración
de bicarbonato de sodio con la intención de corregir la acidosis
pareciera desafortunada en el escenario de la hipertermia maligna, si recordamos
que estos paciente presentan elevaciones tempranas e insidiosas del CO2.
La administración de bicarbonato elevaría aún más
el CO2, produciéndose de esta forma más hipertensión
endocraneana y, consecuentemente, isquemia cerebral. |
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| Comentario
12. jue 12 nov 98, [quien
envía este caso clínico]. Contestación al Dr. Enrique
Acosta: Agradezco sus comentarios. Precisamente este caso lo envié
por la dificultad de un diagnóstico adecuado y despertar en ustedes
la inquietud y poderme ofrecer una vía más clara a este accidente.
Los datos que me pide, con mucho gusto lo haré: 1.- El accidente
ocurrió cuando el niño estaba todavía en posición
prono, al notar que rápidamente bajaba su frecuencia hasta 25 X min.al
mismo tiempo se desaturó hasta 55%. 2.- Se ha demostrado que la vía
traqueal es adecuada cuando existe un paro cardiaco, por lo tanto la primera
dosis fué por esta vía, la segunda fué IV... 3.- No
hubo pérdidas sanguíneas ya que se utilizó torniquete...
4.-Al iniciar con la bradicardia y desaturación, volteamos boca arriba
al pacientito y lo primero que hice fué corroborar la permeabilidad
y la colocación adecuada del tubo por medio de auscultación
de campos pulmonares, el cual estaba adecuadamente. 5.- El hospital en que
laboro es de 2o. nivel, por lo tanto carecemos de gasómetro y mucho
menos capnógrafo y, 6. Utilizamos medios físicos con compresas
y campos con agua fría. Gracias por su inquietud y reitero las gracias
a todos por sus comentarios. |
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| Comentario
13. 20 nov 98, Dr. Jorge Espinosa Contreras,
Hosp. ISSSTE, Tepic, Nayarit, México.
Estoy completamente de acuerdo con el diagnóstico de hipertermia
maligna. En primer lugar lo felicito por su decisión de presentar
el caso, es el segundo que yo sé. Hace aproximadamente 18 años
tuvimos un caso de un paciente adulto que se intervino quirúrgicamente
de pielolitotomía y se manejó, en aquellos ayeres, con succinilcolina,
halotano y óxido nitroso; el manejo del problema lo hicimos con procaína,
ya que en aquella época se aconsejaba, además de medidas de
apoyo, asimismo utilizamos hidratación, baños de agua helada,
hielo. Esto sucedió en el año de l980. El paciente falleció.
Esto sucedió en el Sanatorio Guadalupano de Celaya, antes de la época
de la monitorización, como hoy la llevamos a cabo. En aquella época,
en dicho centro hospitalario, no se tenía un respeto al anestesiólogo
como Médico y Especialista, y únicamente al dar nuestra opinión,
una plática que les impartimos, nada más conseguimos que se
rieran de nosotros, Gracias. |
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| Comentario
14. 3 dic 98, Dr. Alberto Sosa Jaime, Instituto
Nacional de Neurología y Neurocirugía, ciudad de México.
Creo yo, que este paciente no presentó nunca un cuadro de hipertermia
maligna. Las probabilidades de haberla presentando son muy escasas, aún
y después de haber administrado succinilcolina y haber mantenido
el procedimiento anestésico con halotano. La presentación
de estos cuadros son súbitos y con aumentos de la temperatura, sostenida
y pocas posibiliades de remisión. Es importante recordar que posterior
a la administración de sobredosis de parasimpaticomiméticos,
es lógico encontrar hipertermia, que nunca se habló cómo
se monitorizó transoperatoriamente, al observar midriasis usted nunca
menciona si la exploraron antes de la administración de este fármaco,
y la presencia en algunos casos de síndrome neuroléptico maligno.
Sólo hay que recordar el curso clínico en el tratamiento de
los pacientes intoxicados por pesticidas. Si recordamos un poco de fisiología,
vamos a entender el soplo que el paciente presentaba y, como ya se lo mencionaron
anteriormente, éste se puede considerar fisiológico en el
paciente padiátrico anémico. Además, debemos entender
que la presencia de una desaturación tan importante, como la que
menciona de 55%, no es relación directa o consecuencia directa de
una bradicardia; podemos presuponer que pudo haber presentado disminución
de la saturación, que pudo tratar de compensarce con la taquicardia
que el paciente estaba presentando hasta llegar a presentar bradicardia,
pero con la desaturación ya establecida y, por ende el paro; como
debemos de saber, en caso de paro, la atropina no es el medicamento de inicio
en la RCP avanzada, es la adrenalina, por cualquier vía; y, en estos
casos de paro por hipoxia la mejor manera de antagonizar la acidosis metabólica
es la administración de oxígeno, y si no se cuenta con un
analizador de gases sanguíneos, y, en el caso de suponer daño
cerebral (que en este caso pudo ser anoxoisquémico), la administración
de bicarbonato de sodio pudo haber contribuido más a la mala evolución,
ya que sabemos que los metabolitos finales de el bicarbonato es agua y CO2,
lo que pudo haber incrementado más el edema cerebral que usted menciona
dieron manejo, además de saber que de los sistemas buffer el bicarbonato
es el más inocuo. Bueno, pido disculpas si no soy lo suficientemente
diplomático y, en ocaciones sueno rudo, pero me da gusto que en este
foro tan importante se puedan ventilar este tipo de casos. Es de suma importancia
que nosotros como anestesiólogos, podamos hacer una evaluación
de nuestra conducta profesional y de los errores que podamos estar cometiendo,
aprender de ellos y tratar que los demás aprendan también,
ya que nadie está exento de cometer errores o sufrir por falta de
equipo o material en nuestras unidades hospitalarias, y se nos obligue a
dar un servicio con un riesgo extra. Realmente admiro la presentación
de casos como el que aquí se presenta en este momento, porque nos
hace voltear hacia la literatura, no sólo bibliográfica sino
también a la hemerográfica, y nos hace tomar conciencia de
que el anestesiólogo que no se actualiza o no estudia todos los días
al menos 2 horas está con un riesgo extra de presentar más
complicaciones, y lo que se me hace grave es que a lo mejor no pueda resolver
el problema que se le presente. |
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| Comentario
15. mar 22 dic 98, Dr. José Manuel González
Mesa, Clínica El Angel, Cd. Málaga, España.
Vaya por delante un afectuoso saludo y la convicción de que pasaste
un mal trago. Ante la más leve sospecha de hipertermia maligna nosotros
iniciamos la terapia con dantroleno sin el menor pudor, la confirmacíon
del diagnóstico requiere biopsia muscular y test de halotano-cafeína,
y en esta parte de Europa eso sólo se realiza en Marsella. Quizás
si la monitorización hubiera sido más completa (presión
arterial no invasiva y capnografía) el diagnóstico clínico
habría sido más rápido y se podría haber instaurado
un tratamiento de soporte vital avanzado. |
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| Comentario
16. 5 ene 99, Dr. Mariano Hernández
Y Soto Monroy, Centro Médico Nac. "20 de Noviembre" ISSSTE, Ciudad
de México. En relación al
caso clínico que se presenta, vale la pena hacer algunas consideraciones.
Los comentarios que he leído han sido bastante complacientes, si
bien en algunos se esboza pero no se atreve a mencionar un fantasma que
recorre los quirófanos del mundo y que, lejos de darnos la fuerza
de espíritu para hacerle frente, preferimos continuar solapando,
aún a costa de nuestra imagen profesional: negligencia. Si bien es
una práctica elegante investigar las probables causas que llevaron
al paciente finalmente al deceso, es quizá prioritario revisar la
actitud terapéutica seguida, ya que es en primera instancia a lo
que nos enfrentamos en quirófano. Mencionar en la valoración
cardiológica un "ligero soplo sistólico" es poner de manifiesto
una pésima semiología. Se comprueba una vez más la
pobre formación en Medicina Interna, lo que repercute en una valoración
preoperatoria deficiente, toda vez se desconocen grandes síndromes.
Lo peor es que mantenemos la idea que sabemos todo acerca del paciente y
en no pocas ocasiones estas deficiencias lo único que logran es confundir
al equipo médico, en particular al cirujano. Un comentario menciona
las cifras de hemoglobina en niveles críticamente bajos. Creo sinceramente
que dichas cifras no modificaron en forma alguna el desenlace. En otra parte
del informe se menciona que la frecuencia cardíaca se incrementó
de forma paulatina hasta picos de 150 por min. Otra decisión temeraria.
Refiere que se incrementó la concentración de halotano entre
1,5 y 2%. Es decir, se fue con la opción más cómoda,
más manejable, la del plano anestésico, persistiendo la taquicardia.
Cabe señalar que todo incremento en la frecuencia cardíaca
más allá de un 20% en relación a la basal debe investigarse
y de ser preciso puede incluso suspenderse el acto quirúrgico hasta
no excluir otras posibilidades, sobre todo si se administran fármacos
anestésicos y no hay una esperada disminución en la frecuencia
cardíaca. Y aquí otro hueco tremendo: no hay registro de la
presión arterial (¿cómo saber si la taquicardia no
era por hipovolemia, tan sólo por mencionar otra posibilidad, reversible
en el corto plazo pero peligrosa si no se atiende?). Si no se cuenta con
baumanómetro pediátrico, existen formas de improvisarlo. Pertenecer
a un segundo nivel en forma alguna excluye responsabilidad para el manejo
de situaciones clínicas que ameriten manejo inmediato. Otro problema
que se ve con no poca frecuencia es que el anestesiólogo quiere hacerse
el héroe o tiende a menospreciar los signos de alerta para no "espantar
al cirujano", para no pasar por ignorante o (el gran terror) negligente.
Llama la atención en la redacción que hace hincapié
en que, al no escuchar ruidos cardíacos, decide administrar atropina.
Queda una duda, para mí casi existencial: si con esa frecuencia hubiera
escuchado ruidos cardíacos: ¿no hubiera administrado atropina?,
porque da a entender que se le administró el fármaco por la
ausencia de fenómenos auscultatorios y no por la bradicardia per
se. Para teminar, dos decisiones: ¿Cuál fue el objetivo de
incrementar el flujo de oxígeno?, ¿Se pensó que se
modificaría la FiO2?, ¿Cuál sería el fundamento?.
Vale la pena hacer simples cálculos para verificar si el flujo utilizado
al principio, modificado a mitad del evento y hacia el final era el adecuado
en cada cambio. La otra decisión al menos discutible: administrar
digital a un paciente pediátrico que se está recuperando de
un paro cardíaco. Cuando un paciente sale de un evento tan grave
como un paro cardíaco, es mejor esperar que pase el efecto de los
fármacos que tratar la arritmia por la arritmia misma. ¿De
qué origen era el latido? ¿En realidad ameritaba manejo? Otro
simple cálculo para estimar la frecuencia máxima tolerada
para este paciente nos pone de manifiesto una valoración dudosa.
Hasta donde se nos permite ver, no se contaba con equipo de monitoreo ni
evidencia clínica que hubiera datos de bajo gasto atribuibles a la
taquicardia. Del resto, si fue o no hipertermia maligna, queda como ejercicio
intelectual. Los puntos que aquí se discutieron es en el real terreno
de los hechos y que probablemente su pudo hacer mucho más de lo que
se hizo. Sólo espero que la presente se tome como una opinión
sincera, sin otro ánimo que discutir con un poco más de aplomo,
sin temores ni palmaditas de espalda que sólo consuelan a quienes
las envían. Dr. Mariano Hernández Y Soto Monroy. |
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| Comentario
17. 13 feb 99, Dr. Hugo Michael Juárez
Santiago, Hosp. de Ginecoobstetricia IMSS de Toluca, Estado de México,
México. Es de gran valor la presentación
de estos casos, ya que aprendemos de la experiencia de todos; ya no comentaré
sobre el cuadro clínico pues sería repetitivo. Muchos colegas
hicieron comentarios excelentes, sólo deseo agregar, que no debemos
permitir que se administre un procedimiento anestésico sin un adecuado
monitoreo, o por lo menos tratar de substituir estas carencias que existen
en hospitales de segundo nivel, por ejemplo, si no es posible comprar un
capnógrafo o un gasómetro para todo el hospital, en la actualidad
hay casas comerciales que dan aparatos en comodato, con cartuchos que cuestan
aproximadamente entre $ 40 y $ 60 pesos, y que miden gases en sangre, electrolitos,
glucosa, nitrógeno ureico, hemoglobina, hematocrito, con una sensibilidad
del 98 %, en un tiempo aproximado de 2 minutos, estos aparatos están
siendo utilizados en algunos hospitales del D.F., y son manuales; por dar
otro ejemplo, en mi práctica de Anestesiología Pediátrica,
para medir la tensión arterial en neonatos, practico la técnica
de blanqueamiento, que se ha demostrado que tiene un alto grado de confiabilidad,
y en algunos lactantes y prescolares utilizo un baumanómetro electrónico
con brazalete de muñeca para adultos, y que por su tamaño
se adapta perfectamente al brazo en estos niños, hice comparaciones
con monitoreo (datex) no invasivo con brazaletes adecuados para esta edad,
pero que son monitores muy costosos, y en todas las mediciones fueron las
mismas para ambos equipos, y a mí me costo el baumanómetro
de muñeca sólo $800 pesos m/n. No deseo hacer más extenso
mi mensaje, y sólo deseo expresar que siempre debemos luchar por
una mejor vigilancia en nuestros pacientes, gracias a todos los colegas
por sus comentarios ya que enriquecen nuestro conocimiento. |
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| Comentario
18. mar 16 feb 99,
Dr. Jorge Carlos Novelo Rosado,
Mérida, Yucatán, México. Estimado Compañero.
Lamento el desenlace del caso.Y sé que es muy fácil hablar
a posteriori. Si trabajas en la práctica privada no deberías
mencionar un segundo nivel (ya que debes invertir en el mejor equipo de
monitorización). Y si lo haces en alguna institución de segundo
nivel de nuestro México o de tu país, deberías y deberíamos
todos los anestesiólogos mexicanos y extranjeros exigir a nuestras
autoridades institucionales que nos doten del equipo necesario para poder
dar una anestesia confiable y segura (los monitores no suplen la agudeza
de un buen anestesiólogo). Lo anterior es... ¿por qué
seguir utilizando halotano? si años atrás ya existen otros
anestésicos inhalados para la inducción anestésica
pediátrica.... ¿debería seguir utilizándose
nuestra vieja compañera "la succinilcolina"?... no la utilizo desde
hace aprox. 8 años, más no quiere decir que no me ayude para
casos de "extremada urgencia" (espasmos emersivos severos) y a dosis de
menos de 1 mg/kg y con un terror de tu servidor, que no te imaginas. Indudablemente
todos los comentarios anteriores que he leído sobre el caso, tienen
validez científica y mucho arrojo al expresarlos, y deseo sinceramente
que ninguno de nuestros colegas se enfrente a un simple trismo maseterino
¿presagio de una hiperpirexia maligna?. Saludos, y la próxima
vez no seas anónimo, ya que estamos en el mismo negocio y el que
diga a mí no.... es... porque no da anestesias ....nuestros maestros
nos lo enseñaron. |
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| Comentario
19. Dic 18, 2000 [quien
envía este mismo caso clínico].Cuando
el paciente fué enviado a la Ciudad de Guadalajara, en referencia
a tercer nivel de atención, estaba muy desconcertado por la situación
vivida, y en mis diagnósticos de envío nunca señalé
como diagnóstico probable una hipertermia maligna, aunque lo sospechaba.
Se presentó una demanda por negligencia médica la cual en
la averiguación previa se pidió el expediente a la ciudad
de Guadalajara la cual fué enviada, sus diagnósticos entre
otros fué de una hipertermia maligna ya que cursó con 43ºC
de temperatura, acidosis metabólica muy importante.... En el peritaje
médico dado por los servicios periciales en la ciudad de Morelia,
Mich. se concluyó en que la causa de muerte fué efectivamente
una hipertermia maligna, desconociendo la metodología para llegar
a dicho diagnóstico, por lo cual dicho expediante fué remitido
para su archivo en la procuraduría general de Justicia. Esto por
supuesto no me impide el seguirme sintiendo sumamente mal con un gran sentimiento
de culpabilidad, ya que soy muy atento en mis procedimientos anestésicos
y nunca había tenido una situación adversa en mis 15 años
de experiencia. Dios quiera que nadie pase por esta situación. |
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tienes un caso clínico interesante que desees compartir y ser analizado,
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Luis Federico Higgins Guerra.
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