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Respiración con presión positiva intermitente o RPPI: Este tipo de tratamiento en pacientes ambulatorios, se manejara por medio de boquillas, ejercicios con ventiladores de presión, con el fin de mejorar capacidades pulmonares y facilitar la distensibilidad o compliance, como una medida previa a procedimientos quirúrgicos, especialmente abdominales altos, y ocasionalmente de tórax, a una presión entre 20 cm de agua; el respirador introduce volumen para mejorar la distensibilidad pulmonar. Las sesiones tienen una duración de 10 a 15 minutos cada 4 hrs. o dos veces por turno.
La RPPI, o respiración con presión positiva intermitente, fue introducida a la medicina clínica en los inicios de 1950, y desde entonces, su papel en la terapéutica pulmonar ha crecido en forma considerable. Por desgracia el aumento de popularidad de esta terapéutica, ha hecho que en algunas ocasiones sea difícil determinar su utilidad en los pacientes. Se han llevado a cabo muchos estudios que confirman los beneficios de esta terapéutica. Sin embargo, hoy en día en algunas partes de E.U.A., el tratamiento con RPPI se utiliza ampliamente, mientras que en otros sitios la tendencia es usar métodos alternativos como los nebulizadores de mano o la espirometría de estímulo. Al cabo del tiempo se llegará a un término medio en el empleo de la terapéutica con RPPI. En todas sus indicaciones, la popularidad de ésta ha alcanzado su punto máximo y actualmente es usada con menos frecuencia que en lo pasado.
La administración de RPPI, no garantiza una mejoría en la ventilación, oxigenación, distribución de un aerosol nebulizado o la efectividad de un broncodilatador en nebulización. Si no se usa adecuadamente, es fácil que tenga una recuperación negativa en el paciente. Uno de los diversos peligros es la infección hospitalaria, a partir de reservorio de agua. Cuando se aplica este tratamiento deberán vigilarse cuidadosamente la frecuencia de la administración, duración del tratamiento, concentración del broncodilatador o medicamento administrado, ajuste de la presión inspiratoria deseada y el porcentaje de gas inspirado que se administra (FIO2).
En los pulmones normales, la limpieza del árbol traqueobronquial se lleva a cabo mediante tos y movimiento ciliar. Los alvéolos se mantienen abiertos mediante respiraciones periódicas profundas. Cuando la enfermedad o el traumatismo alteran la función pulmonar, la RPPI, puede ser útil.
Existen varios ventiladores, que son utilizados como recursos para el tratamiento con RPPI. Los siguientes son algunos de estos ventiladores: 1. Modelos Bird Mark 3, 7, 8 Therapybird 2. Ventiladores Bennett AP-5, AP-4, PR-1, PR-2 y TA-1 3. Ventiladores Ohio Hand-E-Vent 4. Modelo Monaghan 515 5. Ventilador MSA
Los diversos tipos de pacientes que podrían recibir beneficios con el tratamiento con RPPI incluye aquellos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y con padecimientos que los confirman en la cama, así como pacientes que se encuentran en periodos pre y postoperatorios. Los beneficios potenciales del tratamiento con RPPI, son los siguientes: 1. La prevención y la corrección de atelectasias. 2. Broncodilatación. 3. Promueve la eliminación de la secreción traqueobronquial. 4. Disminuye el trabajo respiratorio. 5. Atenúa el daño respiratorio, evitando así, en lo posible, la intubación endotraqueal del paciente.
Algunas de las contraindicaciones y peligros de este tratamiento son los siguientes: 1. Hemorragia pulmonar masiva. 2. Hemoptisis. 3. Neumotórax (al menos que se inserte en el tórax un tubo para drenaje) 4. Hiperventilación (alcalosis respiratoria). 5. Tuberculosis activa (a menos que se controle por quimioterapia) 6. Distensión gástrica. 7. Enfisema subcutáneo masivo de causa desconocida.
8. Infecciones hospitalarias introducidas por el agua de los reservorios.
Tratamiento con RPPI: Si el tratamiento con RPPI está indicado, deben tomarse las siguientes medidas para iniciarlo: 1. El paciente debe de estar en posición de semi-Fowler, tratando que se encuentre cómodo y relajado. 2. Ajustar la presión del ventilador, se empieza con una presión baja (5 a 10 cm H2O) y luego se ajusta la presión que sea necesaria o como se haya ordenado. 3. Registrar el tiempo, resultados de la terapéutica y cualquier reacción adversa. 4. Usualmente el tratamiento dura de 10 a 15 minutos. Se administra 2 a 4 veces por día (con mayor frecuencia si es necesario). 5. Estimular al paciente a respirar lentamente. Una vez que el aparato esté funcionando y se haya iniciado su ciclo, el paciente deberá dejar de trabajar y permitir que el ventilador llene los pulmones. En vez de la mascarilla es preferible usar una pieza bucal. Para que el ciclo vuelva a empezar se requiere, un pequeño esfuerzo respiratorio. 6. Una orden médica típica para terapéutica con RPPI, es como sigue: Frecuencia: cuatro veces al día; duración del tratamiento: 10-15 minutos; medicación: solución salina 5 ml; presión inspiratoria: 10-20 cm H2O
Precauciones: 1. Desechar diariamente los restos de cualquier medicamento no usado que se encuentra en el nebulizador. 2. Limpiar o cambiar todos los días el circuito respirador. 3. Suspender el tratamiento si el paciente empieza a experimentar vértigo o taquicardia.
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